lunes, 3 de septiembre de 2007

lo que aprendi de dumas

la bruma del pasado, no solo cubre los recuerdos odiosos, aquellos que en cualquier momento encontraran el frió absoluto de la inexistencia, algunas veces, mueren en un silencio de amargura los instantes que fueron nuestra vida.

Edmon dantes, un marinero sencillo que solo deseaba ayudar a su padre y crear su propia familia, lo perdió todo, no hubo culpables, solo una necesidad, un hombre que pagara los pecados de otro hombre, cristo por obligacion. con edmon conocí la mascara del poder.

El abate faria, hombre santo que busco salvar su vida y de paso la de edmon, se convirtió en el padre que dejo en la casa, la muerte, ya no la cárcel, desunió la vida de los dos hombres, dos regalos dejo el anciano, la ubicación del mas grande tesoro escondido y la oportunidad de la libertad.

El infierno abre sus puertas, un hombre es acariciado por la tierra y el aire. el bíblico renacer se ha dado y el fruto de la oscuridad es la venganza. este libro llego a mi, cuando la duda política tocaba mi cuerpo, el hizo que temblara y abriera mis ojos, la luz de la realidad quemo mi piel , el dolor del conocimiento es el primer paso de la destrucción. dumas tal vez vivió en la cuerda floja como yo lo hize en aquella época, y su héroe al fin encontró una cura al sufrimiento, la aceptación de la realidad, esto le debo a dumas enseñarme a creer y no por eso buscar la fuerza como unica occion,

de la musica al texto

el acaso del imperio se acerca
las mujeres danzan junto a los grandes del reino, la alegría y el poder se confunden con las botellas vacías, el emperador observa a un lado del trono, en tanto un hombre se acerca y le susurra a el oído que ha perdido un imperio y le espera la muerte.
el emperador sonríe y despide al hombre con un gesto de la mano, la música prosigue, el ocaso se acerca

desnudes

las palabras maternas aun suena en mi cabeza, en tu casa eres lo que quieras pero en la calle jamas debes permitir que te señalen por algo, fueron palabras de un pasado ya lejano, pero dejaron huellas.

nunca fui un hombre que cuidara especialmente los zapatos, eran un elemento necesario en la vida, no un articulo especial por lo tanto los trate como desconocidos que siempre me seguían, un día aquella historia cambio, recuerdo llevaba unos zapatos negros que me había regalado un amigo en cumpleaños, eran normales no resaltaban por nada.

estaba en la parada de autobús y un hombre repentinamente se hizo en mi espalda y me exigió que le diera todos los bienes que tenia en aquel momento, era objeto de un atraco callejero, creí estar seguro por que, en aquel momento no tenia ningún dinero conmigo, el hombre al darse cuenta de mi iliquides entro en furia y decidió que lo único que le servía eran mis zapatos, así que los tomo y huyo corriendo, ya un poco tranquilo observando que el pillo huía y no me había hecho daño inicie un inventario de mi mismo, solo los zapatos, pensé decidí volver a la casa para ponerme otros.


cuando intente caminar mis pies no respondía, fueron reacios a todos mis esfuerzos, había sufrido un repentino ataque de pánico, pero era imposible, !se asustaron solo los pies!, no, era algo diferente, ya me dolía todo el cuerpo de estar en la misma posición, no podía ni tan solo sentarme, me deje caer al piso y observe detenidamente mis pies, por que reaccionaron de aquella forma tan estraña, pensando en todos las eventualidades de mi vida que podrían haber llevado a ese momento, recordé las palabras de mi madre, así que esto era sentirse señalado en la calle, pero ahora estaba botado en ella, sintió como el cuerpo se encalambraba poco a poco, ya no sentía la cintura y los brazos hormigeaban.

en los últimos periódicos de la semana aun se comenta el extraño caso de un hombre que estando perfectamente vestidos y que solo le faltaban los zapatos, entro en un periodo de locura y solo pide que nadie se le acerque para que no vea su desnudes, la familia no encuentra ninguna respuesta a esta aptitud.

herencia

toda la vida había temido a aquella puerta, de niño jamas trato de fisgonear, no jugo cerca salia de la casa para evitarla, le temía a sus ojos en la espalda, crujía como un monstruo afilando sus garras, siempre asechando, a la espera de este el momento final.

ahora la observa, no los ojos del hombre que ha conocido la vida, es una mirada de niño que espera que acabe su vida de un momento ha otro y no esta su padre que le guarde.

mi padre, razón de ser de aquella puerta, sus ojos sonriendo y el golpe seco de la ultima vez, por el, hoy estoy aquí, esperando respuestas y tal vez callar para siempre.

el arte de volar

el cuerpo recuerda lo que el alma olvida, mis manos eran ágiles en aquel viejo oficio infantil, no había curva por mas difícil que fuese imposible a aquellas manos, hoy son grandes , muy grandes para encajar en las recordadas tijeras, con solo odservarlas someramente comprendo que el tiempo se ha apoderado de ellas y que han perdido su pericia, aun así, poco a poco encajan mis dedos y con duda aun acometo los trazos con ella, al inicio con nerviosismo , las lineas quedan disparejas, pero luego poco a poco una sombra del pasado , mas pequeña, reemplaza a la mía, los dedos se encogen y olvido tantos pesares,ahora solo quiero ver terminada la obra, ella se resiste a soltar sus secretos dócilmente.

decido terminarla, olvidando la hora, el lugar, el tiempo y el presente. en algún momento siento la ropa me queda holgada "imposible adelgazar en tan pocas horas", me desnudo y las observo detenidamente, no tienen nada extraño; solo que ahora son muy grandes y cada momento lo son mas.decido quedarme en pantaloncillos antes de seguir sintiendo sobre mi el abrazo de aquellas prendas, pantaloncillos azules con estrellitas y un superman, ya los había olvidado, quien seré después ya no lo recuerdo, solo importa la figura que poco a poco viene emergiendo del papel y el pegante.

lo he terminado solo falta el casco de aviador, ¡donde lo deje¡debe estar con los otros juguetes. allí estaba, listo esperando al pilota flamante, el metal bruñido recién salido de la fabrica de mis manos, el motor ruge impaciente para demostrar su fuerza y bravura, la sombra crece poco a poco junto a mis manos, observo mis ropas tirada en el piso y mi cuerpo desnudo, no comprendo que ha pasado en la ultima hora. solo alcanzo a observar como una sombra en la ventana, una sombra sin cuerpo huye.

el puente

cantad alegres canciones
el dador del tiempo no volverá
su costado aun no ha sanado,
mana sangre todos los días
el dolor ajeno,
es superior a sus fuerzas
y la ultima noche,
luego de un insomnio de miles de años
ha decidido el mismo ser pecador
que canten los hombres de corta existencia,
¡hoy¡ han derrocado a su dios